«La luna alumbra con la luz que recibe.»

 



La luna alumbra con la luz que recibe.

Al renovarse para cambiar, las aguas del río necesitan, todas la veces que haga falta, como sus lentes el miope, algo que le ayude a reunir caudales, por evitar la dispersión, la evaporación, la sequedad, un buen cauce.

Las dos rayas nos ayudaban a colocar la parte central de las letras de modo homogéneo entre ellas, sin pasarse, y sacar alas y patas fuera del tiesto, cuando fuera significante, como para que una pe o una de no fueran una o. Ayuda a seguir una secuencia. A ser consecuentes. Si abiertas, justas, propias y hacia el futuro, ¡que buenas son las pautas!

La luna alumbra con la luz que recibe.










Comentarios

Entradas populares de este blog

"Mapa mundi de la guerra híbrida y con lupa sobre la Península Ibérica"

«¿Arde Francia, arde el mundo?» «¡Confórmate con el olor!»