"Mentes calenturientas"
Mentes calenturientas.
La tradición dividió en dos: Física y Mente.
La psicología como conjunto de estudios ha tomado modelos de los que la física usaba y ahora con el interés por las teorías cuánticas, la educación, la comunicación y la neuropsicología (psicología fisiológica le llamábamos) va cambiando su forma de referirse a la realidad, de llamarla, de orientarse en ella y no solo eso sino que además de hacer ese callejero se pegan saltos hasta llegar a interpretar lo que pasa en las esquinas del ser humano. Describen, dejan caer, el itinerario neural y saltan a un asunto mental.
Como todo el mundo tiene psique, todo el mundo tiene su librillo acerca de su organización, ténicas y "talleres" a los que someterse para conseguir bienestar, dejar de sufrir una depresión de las de más de seis meses o conseguir mayor capacidad para ganar al equipo de enfrente, para meterles un "gol psicológico". Y con esos sus librillos, como Dalí y el gurú de moda usaban el suyo, algunos físicos emboban audiencias mojando su labia en los principios de la física menos mecanicista como el de indeterminación, o los del rollo cuántico y sus agujeros, o sobre las sogas.
Del bite al cúbit... y se bajan a la prensa y lo cuentan: ¡un ordenador cuántico en Madrid!, entre la Politécnica y la Telefónica anda el juego: el IQM Spark (I de Madrid y III de España) es un ordenador cuántico superconductor de 5 cúbits. Por comparar, que en esos campos no es odioso sino obligatorio: un equipo de físicos de Caltech ha ensamblado una matriz de 6.100 cúbits.
Pero queden tranquilos europeos en general y daneses en particular, para un chip cuántico (como los superconductores de IBM o Google), el invierno de Groenlandia a -30 °C es "demasiado caliente". Estos ordenadores no necesitan aire frío exterior; necesitan alcanzar el cero absoluto (-273,15 °C).
Comentarios
Publicar un comentario